Viaje de Encuentro Solidario: Acaraguá, Misiones

Con mucha alegría, y por segundo año consecutivo, representantes de La Salle Buenos Aires viajamos a Misiones para encontrarnos con la comunidad de la Escuela 442 de Acaraguá, ubicada a 15 kilómetros del Departamento de Oberá y a 150 de Posadas, capital de la Provincia.

En una nueva edición de nuestros Encuentros Solidarios, catorce alumnos de 5° año de Nivel Secundario, cuatro ex-alumnos y cuatro docentes viajamos a la provincia de Misiones. Al igual que en nuestra anterior visita, realizada el año pasado, directivos, docentes y estudiantes de la Escuela 442 de Acaraguá nos recibieron con mucha calidez y cordialidad.

En la actualidad, esta escuela recibe a 130 alumnos y alumnas de Nivel Inicial y Primario en Acaraguá, además de 20 estudiantes que asisten a clase en el aula satélite de "Paraje La Uva", ubicada a ocho kilómetros de distancia de la Escuela. En esta ocasión, también tuvimos la oportunidad de encontramos con docentes y estudiantes de otros dos parajes, "Las Abejas" y "San José".

La 442 y “La Uva” cuentan con  espacios para el Nivel Primario, que se cursa de lunes a viernes, y para jardín, que se utiliza semana por medio. Al igual que en "Las Abejas" y "San José", la mayoría de los alumnos y alumnas viven en pequeñas chacras, en casas construidas con uno de sus mayores recursos, la madera. Como suele suceder en contextos rurales, las distancias entre viviendas suelen ser mayores a lo que nosotros estamos acostumbrados. En las chacras, las familias trabajan produciendo tabaco, yerba mate y te, entre otras actividades agrícolas características de la región.

Los días comenzaban siempre temprano, compartiendo el desayuno, conversando y organizando los grupos, algunos nos quedábamos en Acaraguá y otros viajaban hasta los parajes. En “La Uva”, aprendimos a cosechar mandioca y probamos algunos frutos de la zona, como la lima y la chirimoya.

En cada escuela, nos sumamos a las actividades previstas por los docentes locales, que nos integraron siempre en cada tarea, y en los recreos, un tanto más largos que lo habitual, animamos charlas y juegos. Todos los días, antes de cenar, nos dábamos el tiempo de evaluar y celebrar las experiencias que habíamos vivido durante el día.

El último día en la escuela de Acaraguá, por la mañana, hicimos un festejo de cierre en el cual participamos todos, docentes, no-docentes, estudiantes y ex-alumnos, también de los tres parajes vecinos. Por la tarde, las familia de Raquel, Sergio, Tomi y Gabriel nos recibieron en su chacra para contarnos diferentes aspectos sobre los procesos productivos y las formas trabajo de la zona. 

Este nuevo viaje fortaleció nuestra admiración por estos y tantos otros docentes que en cada rincón del país educan en realidades que muchas veces no son las más fáciles. La experiencia compartida con la comunidad de Acaraguá renueva nuestro compromiso para accionar desde nuestros lugares, en contra de las situaciones injusticia que viven muchos argentinos e intentando mejorar las condiciones de vida de los que más lo necesitan. Seguimos agradeciendo a Dios por ofrecernos esta oportunidad de encontrarnos con el otro.