Escuela en modo dual

La pandemia ha modificado nuestros hábitos en muchos ámbitos y la escuela no es la excepción. Debimos aprender nuevas formas de enseñar y aprender, así como buscar estrategias para sostenernos y fortalecernos como comunidad en este tiempo. Para observar este nuevo modo de habitar la escuela, conversamos con alumnos de distintos niveles educativos.


Habitar la escuela en modalidad dual nos propone el desafío de cuidarnos, cuidar al otro y trabajar juntos, alumnos, familias y educadores, para lograr la mejor experiencia posible en un contexto complejo para la sociedad en su conjunto. Si bien sabemos que la virtualidad es un espacio para sostener nuestro vínculo y la experiencia de la clase, valoramos la instancia de una presencialidad cuidada, donde nos encontramos para animarnos y potenciar nuestros aprendizajes. Sabemos también que la escuela contribuye a organizar la vida familiar y las tareas que le tocan a educadores y alumnos, sobre todo a los más pequeños, que requieren de un acompañamiento atento de los adultos, tanto en el Colegio como en los espacios digitales.


Nuestros alumnos compartieron su mirada con respecto a estos meses en la escuela. Mateo, de Nivel Inicial, contó que para cuidarse y cuidar a los demás se lava mucho las manos, “con mucha espuma y muy rápido”, y que disfruta de “jugar con sus amigos”, a quienes ve “mucho más grandes que en las compus”.


En el Nivel Primario, Delfina nos contó que en las clases por Meet, si bien también se aprende, sigue siendo raro ver a sus “compañeros virtuales”. Además nos explicó cómo fue cambiando de dispositivos acorde a la tarea, a veces utilizando su celular o su tablet, también porque al estar, muchas veces, toda la familia en casa hubo que compartir la computadora. Al igual que Mateo, Delfina valoró estar en la escuela con sus amigos y “la forma de enseñar” de sus maestros. Por su parte, Santiago, que asiste al Nivel Primario de Educación Especial, nos contó que le encantaba la virtualidad y poder conversar con sus profesores desde la compu.


Conversamos también con Tomás, de Nivel Secundario, quien rescató el trabajo desde lo virtual, primero porque pudo despertarse “un poquito más tarde sin estar pendiente de salir” y luego porque le gustó que “algunas tareas sean accesibles” para esta modalidad. Por otra parte, al regresar a la presencialidad pensó que “estar todo el día con el barbijo iba a ser algo muy heavy, que no me iba a acostumbrar nunca, pero al pasar unos días, al menos a mí, el barbijo no me molestaba más”. También reconoció que los protocolos del Colegio le parecen “lo suficientemente estrictos como para que se pueda seguir hasta que se alivien las cosas”. En Secundario de Educación Especial, Agustín nos comentó que la pandemia significó un cambio abrupto en su rutina: “me acostumbré a tener esta combinación de virtualidad y presencialidad en el Colegio y todavía me sigo adaptando”. Considera que el modo dual tiene como positivo que se sigue aprendiendo de un modo más flexible: “Hay horarios más cortos en algunas actividades y eso hace que te puedas relajar un poco más, por ahora esto lo vivo con más facilidad que antes”. 


Sabemos que toda institución educativa atraviesa un tiempo complejo, que, si bien genera dificultades, también plantea enormes desafíos. El primero, desde ya, es cuidarnos individualmente y de forma colectiva, el segundo, poner nuestros esfuerzo en seguir aprendiendo como comunidad lasallana que somos, trabajando en conjunto, educadores, familias y alumnos, para que salgamos fortalecidos de este tiempo que nos toca atravesar.