Colegio

Orígenes y desarrollo


El 5 de diciembre de 1889 llegó desde Francia un grupo de nueve hijos espirituales de La Salle. Dos de ellos fueron enviados a la escuela de San Vicente (Provincia de Buenos Aires) y el resto de los Hermanos se alojaron en el Colegio del Salvador (Ciudad de Buenos Aires). Los Hermanos aprovecharon los meses de verano para aprender el idioma que les enseñó un padre jesuita, que poco antes había llegado de Cataluña.

En San Vicente, el Hermano Fidèle-Marie tenía los planos aprobados para construir una escuela de artes y oficios de acuerdo al testamento de doña Justa Armstrong Villanueva. En Buenos Aires, al iniciarse el curso escolar de 1890, algunos hermanos se hicieron cargo de los grados primarios del Colegio del Salvador, entre ellos Damián, que asistía desde San Vicente para enseñar francés en el bachillerato. Mientras tanto, otros hicieron lo mismo en una escuela gratuita recientemente creada para preparar y animar a niños y niñas de bajos recursos a que realicen la primera comunión.

Al finalizar el ciclo escolar de 1890, los Hermanos manifestaron al Rector José Revert el deseo de dirigir una escuela propia en la Ciudad. Entusiasmados por el éxito pedagógico obtenido por los lasallanos en la escuela San Vicente, los padres jesuitas, que administraban el renombrado Colegio del Salvador, también estuvieron de acuerdo en darle valor a aquellos logros.

El 18 de febrero de 1890 se formó una comunidad para atender la nueva escuela y el 3 de marzo se inauguró con el nombre de “Beato Juan Bautista de La Salle”. Ese primer año, la escuela comenzó con 40 alumnos, llegando a contar con 139. De esta manera, nació la primera obra lasallana en Argentina.

Desde 1892, el Hermano Jumaelién se convirtió en director del Colegio de La Salle y provisitador del Distrito. A partir de 1894 pasó a ser el visitador distrital. Hacia 1895, la escuela tenía ya 600 alumnos. Debido a este crecimiento, los Hermanos comenzaron a conversar sobre la necesidad de contar con un espacio apto que les permitiera cumplir con su objetivo educativo. Así, a mediados de 1897 pudieron acceder a la adquisición de una propiedad que la Sociedad Católica Irlandesa poseía en la Ciudad, y prontamente pusieron en marcha la construcción del nuevo edificio para el Colegio. Los planos fueron confeccionados por los arquitectos

José Hortal y Salvador Godoy bajo la dirección del Hermano Damián. La construcción fue realizada por la empresa de Emanuele Domenighetti, y en marzo de 1899 el Colegio de La Salle se trasladó a su nuevo edificio, que se iría modificando durante los años posteriores. En pocos años la población escolar se duplicó, alcanzando los 1.200 estudiantes, era el inicio del nuevo siglo y el Colegio se preparaba para consolidar su proyecto educativo y pastoral.


Siglo XX

A partir de 1900, se incorporó el curso de bachillerato a la oferta académica y fue aumentando su matrícula durante los años siguientes. continuo en incremento. En 1903 nace la Asociación de Ex Alumnos, con el fin de cultivar la camaradería y amistad entre las distintas generaciones de estudiantes lasallanos. En 1907, alumnos de La Salle fundan la revista escolar La Colmena, pionera de la cultura editorial de La Salle y que se publicó - con algunas interrupciones - durante 100 años. Otra de las actividades en las cuales destacaba el Colegio era el tiro, participando en los concursos intercolegiales celebrados en todo el país hasta ini

cios de la década de 1920.

En 1912 se inauguró la Capilla interna, que ostenta una pintura de Juan Bautista de La Salle rodeado por niños de los 5 continentes. El cuadro fue realizado en Barcelona por el gran pintor Julio Borrell y Pla. El Altar de mármol de Carrara proviene de la antigua Capilla del Pensionado Saint-Joseph de Toulouse (Francia). Sus luminosos vitrales fueron fabricados por la famosa Casa D'Grant de Burdeos. El órgano, que consta de treinta juegos repartidos en tres teclados manuales y uno a pedal, fue inaugurado en 1926 con motivo de la celebración de la fiesta del nuevo beato lasallano mártir, Hno. Salomón Leclercq.

En 1927 fue inaugurado el nuevo salón de actos, basado en planos del Hermano Mauricio Pallier y con motivo de la fiesta de la Congregación Mariana. Con una capacidad para 900 espectadores, este salón fue honrado en 1934 con la presencia del Cardenal Eugenio Pacelli, futuro Papa Pío XII.

En 1937, el Colegio participó en la peregrinación mariana y el ofrecimiento al Santuario de Luján de un gran cuadro que representa a La Salle ofreciendo su naciente Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas a la Virgen de Liesse. En 1943, se inauguró en la localidad de San Martín un extenso campo de deportes de 6 hectáreas.

En 1961, una delegación del Colegio representó a la institución en el nombramiento de una calle del Partido de Avellaneda como “Juan Bautista de La Salle”. De igual forma, El Colegio estuvo presente cuando en 1966 se nombró “La Salle” a la estación “Kilómetro 10” que une la estación Federico Lacroze con Campo de Mayo. Hoy en día, se ha formado una pequeña población entre la estación y la localidad de William Morris, que se ha autodenominado Barrio La Salle y cuenta con su propia iglesia.

En 1965 se unificaron las bibliotecas existentes, siendo remodelada en el año 1970 y quedando a cargo de Marta Interguglielmo, que la dirigió durante muchos años. En 1968 nace el Instituto Pastoral de la Adolescencia (IPA) para la formación de catequistas presentes y a distancia.

Gracias a una iniciativa del ex alumno lasallano don Ángel Vago, se inauguró en una esquina de la plaza pública Nicolás Rodríguez Peña, un busto de La Salle. El acto fue celebrado el 26 de junio de 1970 y cada año, alrededor del 15 de mayo, un grupo de alumnos del Colegio se hace presente en el homenaje público que se rinde al fundador.

En 1980, el Colegio asienta en Villa La Salle de San Martín el Centro de Comunicación Educativa (CCE), que toma el nombre La Crujía, reconocida marca editorial en formación pastoral y Comunicación Social.


Actualidad

En el año 2016, la institución celebró sus 125 años en Argentina.

EL EDIFICIO


De estilo neorrenacentista, fue construido en 1898 por la empresa de Emanuele Domenighetti a partir de los diseños del Hermano. Damián. Cuando la obra histórica no fue suficiente para cubrir el crecimiento de la institución con el transcurrir de los años, se decidió avanzar con la construcción del edificio que ocupa actualmente el Sector Ayacucho. Actualmente, este edificio tiene 8 pisos, con tres salones de usos múltiples, dos patios cubiertos y una biblioteca. En el último piso se encuentra la casa de los Hermanos. En la terraza, recientemente se instalaron 96 paneles solares de 265 watts, constituyendo una planta fotovoltaica de 25

KVA que contribuye a la provisión eléctrica para toda la manzana y al cuidado ambiental y energético.

Durante muchos años, las intervenciones edilicias fueron bajas, prestando atención a un criterio patrimonial y normativo. De todas maneras, la versatilidad y la flexibilidad con la que este espacio fue creado originalmente fue clave para la posibilidad de proyectar una serie de refacciones necesarias para adaptar cada espacio a las necesidades culturales y tecnológicas del siglo XXI.


En el año 2012 comenzó la planificación de reformas para los distintos inmuebles de la manzana. Esto incluyó la restauración de la parte histórica del edificio del Colegio La Salle Buenos Aires y la presentación de un Plan Director coordinado por el Hermano Martín Digilio, actual Visitador del Distrito Argentina-Paraguay. Una parte de la remodelación pudo inaugurarse luego de 3 años y cuatro meses de intenso trabajo. Actualmente, la remodelación continua con las refacciones de la Capilla Mayor, el Teatro y algunos sectores de las fachadas, entre otros. Además, está prevista la construcción de un edificio nuevo para albergar a los estud

iantes del Nivel Inicial.

Nuestro edificio tiene hoy un estilo ecléctico que incluye construcciones de distintas épocas, posee amplias aulas equipadas con tecnologías pensadas para la tarea pedagógica actual y patios al aire libre e internos donde los estudiantes pueden realizar actividades múltiples. Entre otros avances de la infraestructura, como parte del Plan Director se procedió a hacer un cableado eléctrico completamente a nuevo, se instaló un sistema de calefacción y refrigeración de última generación y se reconvirtió la iluminación a un sistema de LED bajo consumo. También se incluyeron varios accesos y espacios para personas con movilidad reducida.